viernes, 15 de mayo de 2026

15 de mayo, 11 y cincuenta de la mañana.

Estas últimas semanas tomé una nueva costumbre: me siento en mi silla (cirujeada en la calle) con los pies apoyados en mi cama de una plaza mirando para afuera. Por la ventana de mi habitación se ven las tejas de los techos, este es un barrio tranquilo del área metropolitana de Barcelona. En el momento que escribo esto dos palomas se apoyaron en el barandal, mirando curiosas para adentro. Hay muchísimas antenas con forma de flecha que apuntan para el mismo lado. 
Tomo mates, está todo tranquilo. 

jueves, 14 de mayo de 2026

15 de mayo de 2026. Castelldefels, España

En la clase de catalán presenté unas filminas con mi familia (puse más amigos que otra cosa), y al hacerlo me di cuenta de que mi núcleo familiar es chiquito. Después hablamos de eso con Anto, que también tiene un núcleo familiar chico. Me contó de su madre, que le pegaba cuando era chica, de los engaños de su papá, de los traumas de su marido relacionados a la infidelidad. 
A la salida volvimos con Facu en bici. 
Hoy pensé mucho en L.





miércoles, 13 de mayo de 2026

21.41 del trece de mayo de 2026. Castelldefels, España.

Siempre me costó escribir en los momentos en los que fui feliz. Siempre pensé que la tristeza era mi motor, pero hoy pienso que es al revés, que la felicidad era una distracción.

desearía

Desearía poder escribir como si tuviera un suéter que picara mucho, como si tuviera hielo bajo los párpados. Desearía poder escribir como si me persiguieran con un fusil por la pradera, como si la vida de mi padre de ello dependiera. Desearía poder escribir como si estuviera por ser quemado en la hoguera, como si un asteroide estuviera por caer sobre mi habitación. Desearía poder escribir como si me arrancaras el corazón del pecho, como si no tuviera para comer. Desearía poder escribir como si el viento hiciera temblar a las ventanas, como si tuviera hormigas rojas en los dedos. Desearía poder escribir como si me hubieran echado de casa, como si me hubiesen diagnosticado una enfermedad incurable. Desearía poder escribir como si tuviera un juicio por delante, como si me acechara un gran felino hambriento. Desearía poder escribir como si me desangrara frente a una cascada, como si me hubiese picado una serpiente. Desearía escribir como si un rayo me hubiese partido al medio, como si todas las puertas del mundo estuviesen cerradas. Desearía poder escribir como si tuviera a la muerte frente a frente.

También desearía poder vivir así.

lunes, 11 de mayo de 2026

poema al sueco

hola a vos
que sos el único que me lees
quizás hasta sin entenderme
desde estocolmo
desde gotemburgo
desde alguna pradera
o desde el baño de un ikea
tengo una confesión para hacerte
me caés bien
porque en tus colores
se inspiran los de boca
y porque no se si me entendés
o si te gustan mis poemas
casi todos sobre el desamor
o simplemente me querés hackear
para sacarme los datos de mi mail
y acceder a mi cuenta bancaria
que te aclaro que guita no tiene
o que querés sacar un mercadocrédito a mi nombre
que obviamente no voy a pagar
que se yo
señor sueco
espero que tenga un lindo día
que disfrute mis poemas
y que en su vida viva aventuras
y que salte desde lugares altos
y que escriba a todas las personas que amó

jueves, 7 de mayo de 2026

7 de mayo 18 horas

 estoy leyendo poquísimo, la tiktokización de mi vida es inevitable si hago algo. O capaz que no pasa nada